Gato Pinguinha fue rechazado por adoptantes de ONG´s en las que vivía lo que menos sentían era amor

Gato Pinguinha fue rechazada por adoptantes de ONG en las que vivía lo que menos sentían era amorGato Pinguinha fue rechazada por adoptantes de ONG en las que vivía lo que menos sentían era amor

Una historia del Gato Pinguinha quién fue rechazado por muchas personas debido a su apariencia

Pinguinha

El gato rechazado Pinguinha encontró a un ser indicado que le tuvo amor a primera vista, y es quién nos comparte esta historia de superación por el gatito. Un hijo de nomás de 5 años de edad, quien vive sus días al lado de una mujer que llamaremos “Beatriz”.

HISTORIA DE PINGUINA

Este guapo de la foto es mi hijo Pinguinha, tiene unos 5 años y fue adoptado por mí a principios de este año. Si es diferente, lamentablemente tenía cáncer y le tuvieron que quitar las orejas y la nariz. Pinguinha fue rechazado por todos los adoptantes de la ONG en la que vivía, la gente lo miró y sintió todo menos amor. Describió Beatriz

Tal, operación le llevarían años de desprecio por muchas personas, que no aceptaban la apariencia del gatito, y no mostraban un poco de amor como todo animalito merece ser tratado, es uno de este caso que choca con la realidad de muchas personas que no suelen reflejar lo que son hasta que se contrastan con una situación como esta.

ADOPCIÓN

Esto lo hizo más introvertido, tranquilo, “enfadado” con los humanos, ya que todos sus hermanos llamaban la atención y casas excepto él. Cuando fui de visita, recibí comentarios desagradables de gente cercana a mí, como: “¿Vas a adoptar esto? “, “Que feo gato, ni siquiera debería estar vivo”, ¿“vas a dar la vida cuida a este gato?” “Y si el cáncer vuelve, ¿qué haces? “, “Ni siquiera puedo mirarlo demasiado, me pone enfermo”.

Los comentarios de mal gusto de muchas personas, enojaron a Beatriz, que sin lugar a duda sintió repudio a las personas que se mofaban, de un ser indefenso que tuvo que lugar contra el cáncer para poder vivir.

Pinguinha

No escuche los comentarios, sabía que había riesgo de que el cáncer volviera, que le sería muy difícil adaptarse y confiar en mí, pero igual insistí, porque algo me dijo que este gatito estaba destinado a ser mi hijo. Hoy han pasado 4 meses desde su adopción, los 4 meses más felices de mi vida, con un gato dócil, cariñoso, furtivo, codicioso y muy tranquilo.

¡La mejor opción que tuve fue adoptar mi Pinguinha y nunca me arrepentiré! No importa lo que parezca, no importa la edad que tengas, lo importante es el amor. Así finalizo su historia y experiencia Beatriz de su guapo gatito, una historia muy conmovedora desde su inició, al ver el desprecio de muchos humanos hacia el minino.

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